Tras sus caleidoscópicas miradas a Los demonios del lugar y a Breviario negro, la escritora argentina Lilian Cheruse se adentra esta vez en Las frutas de la luna, libro de Ángel Olgoso que el autor siempre ha considerado su modesta cima literaria. Lilian despliega sus impresiones lectoras con minuciosa sensorialidad, y devuelve multiplicados los reflejos conceptuales que proponen los imaginativos relatos de Ángel, nada fáciles de diseccionar. Gracias una vez más a Lilian por su amistad y lealtad literaria, que nos enriquecen.
Acompañan esta entrada fotografías de Luis H. Vaca.
