He creado el Blog para compartir mi admiración por este singular escritor español, creador de un mundo propio, poético e inquietante, de una obra que trasciende los límites del género breve, del simbolismo y de la literatura fantástica. (Marina Tapia)

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miércoles, 25 de marzo de 2026

En el Taller de Escritura de La Zubia de Marina Tapia

Del muro de Marina Tapia:

<<Fue un verdadero placer contar ayer con la visita de Ángel Olgoso en nuestro Taller de Escritura de La Zubia. Una tarde cálida, divertida e inolvidable, llena de exquisita literatura en torno al género híbrido (centrada en su última obra 'Madera de deriva'), a la pasión por el lenguaje y al respeto por la inteligencia del lector. El encuentro contó además con dos sorpresas, la visita de Ramón Melgarejo, amigo de su época estudiantil, y la lectura de un texto homenaje por parte de Carmen Moral Santaella creado especialmente para la ocasión. Gracias, querido compañero, por regalarnos tu larga experiencia creativa y tus fascinantes obras, que nos alientan a seguir en la búsqueda de la belleza y de nuestra propia voz. 


Os dejo con algunas fotos de Margarita Osborn Belt y Daniel Martin Peralta, y con mis palabras de bienvenida:

PALABRAS DE BIENVENIDA PARA ÁNGEL OLGOSO

Vivir con un grandísimo escritor como Ángel Olgoso deja una marca imborrable en tu forma de mirar el mundo y de entender la literatura. No sabéis cuánto le debo, aunque lo imagináis.

Vengo de una familia en la cual la escritura, la creación y la lectura siempre han estado presentes, pero, a pesar de mis orígenes y del ambiente artístico-cultural en el que crecí, os puedo asegurar que nunca antes había conocido a alguien con las características de Ángel: una persona que tuviera en exclusiva un cuaderno con un listado de posibles títulos (para sus creaciones, sí, pero también para regalárselos a otros escritores ‘necesitados’ de una buena palabra aglutinadora); una inmensa colección de citas repartida en decenas de libretas y recopiladas durante décadas; y menos aún, una verdadera máquina perfecta para la confección de prólogos, epílogos, reseñas, presentaciones, o nutridos comentarios (¡para enmarcar!) dedicados de una forma tan honesta y desinteresada a un centenar de creadores de diversos puntos de la geografía y de diversas épocas. Todos estos gestos y actitudes muestran claramente su vocación y su compromiso con la palabra justa, con el lenguaje bien cimentado, con la literatura que se toma en serio. Y también da fe de esto que comparto: su amplia correspondencia −y apoyo− con otras autoras y autores a lo largo de toda una vida, y su labor al frente del Institutum Pataphysicum Granatensis, sociedad puesta en marcha por él que oxigena y refresca las acartonadas maneras de los grupos literarios o académicos −en las que pueden caer− las ciudades de provincia. Y, a pesar de todo esto, uno podría imaginarse un Ángel Olgoso con aura de literato, con pose de intelectual y consciente de su valía. Una podría pensar que sus conversaciones giran en torno a sus procesos de escritura, a las corrientes actuales imprescindibles, o que saca a relucir el centenar de antologías en las que está incluido (como quien no quiere la cosa), o que asume sin rubor el término de ‘maestro’ que muchos le aplican. Pero no. El Ángel Olgoso que a diario se pasea por la casa en que vivimos, el que ordena notitas en el escritorio, el que toma apuntes con letra minúscula (esa que casi pide perdón por desplegarse), el que abre los ojos deslumbrado ante una palabra nueva que le regala un libro, el que se recuesta a leer buscando el tímido sol que entra por las ventanas es totalmente sencillo, es una persona tímida, un enhebrador de pensamientos dispersos y flotantes, un hombre predispuesto a lo cotidiano que ni repara siquiera en su excepcionalidad. Un creador sin aureola o marco dorado.

En este curso, en el que abrimos nuestro aprendizaje con el estudio del género híbrido y con una amplia muestra de algunos de sus exponentes, cómo no aprovechar esa ‘conexión’ estrecha que me une con el autor antes citado para invitarlo a nuestra aula, cómo no celebrar el hecho de tenerlo tan a mano y profundizar así en este tipo de escritura que él tan maravillosamente desarrolla. Nos hemos acercado a su deslumbrante ‘Madera de deriva’, y hemos tenido la suerte, además, de leer algunos inéditos de ‘Mirabilia’. Hoy es un día gozoso porque podemos avasallarlo con preguntas y observaciones, quizá no tanto para él a causa de su timidez. Hoy es un día de fiesta del lenguaje. Quién mejor que Ángel para motivarnos a no temer a usar todas las palabras del diccionario que necesitamos para ser más precisos; quién mejor que él, absoluto amante de los géneros que abordan el pensamiento y la reflexión (ensayo, diarios, literatura de viajes, textos misceláneos…) para inspirar nuestras búsquedas hacia nuevos puertos.

Te damos la bienvenida a este taller tan receptivo, y que tanto admira tu trabajo, querido Ángel. Este bello grupo humano en el que cultivamos el aprendizaje como forma de vida. Para ser buenos creadores y creadoras es siempre tan importante tener buenos modelos y espejos en los que mirarse, y tú eres uno de esos referentes: has conseguido crear un mundo y una obra sólida a pesar de tus circunstancias iniciales: un hogar en el que no había libros, crecer teniendo como marco un pueblo de la vega granadina sin grandes recursos educativos, en una época en que lo más apremiante era trabajar para subsistir. Gracias por crecer y siempre ser fiel a tu voz, por no plegarte a las demandas del mercado, por hacer de tu oficio un ejemplo para todos nosotros.

(Marina Tapia)>>










domingo, 29 de junio de 2025

Recital de poesía arábigo-andalusí


Un placer participar en el recital de poesía arábigo-andalusí que organizó el Círculo Literario de La Zubia en los jardines del convento de San Luis el Real. Marina y un servidor perpetramos un dúo poético a lo Pimpinela con versos de Nizar Qabbani, Ibn Zaydūn, Hafsa Bint ar-Rakūniyya, Ibn al-Zaqqāq y Wallāda. Este viernes a las ocho de la tarde.
Fue un delicioso viaje en el tiempo a través de la poesía y la música bajo el Laurel de la Reina, una apuesta por la sensibilidad intemporal y sin fronteras.
Presentación: Juan Carlos Rodríguez Torres. Introducción: Marina Tapia. Lecturas: Rosa Gamero, Varo Huertas, Rosa Morillas, Juan Carlos Rodríguez Torres, Lubna Sallakh, Rita Kakish, Paqui Sánchez, Marina Tapia y Ángel Olgoso. Actuación musical: Nahed Satli y Aladin Abbas.















martes, 14 de enero de 2025

Presentación de "Piedra que mengua" en La Casa con Libros



Buenas tardes y muchísimas gracias a cada uno de vosotros y de vosotras por acompañarnos hoy aquí, y naturalmente a Luis y a Johanna por cedernos este espacio suyo maravilloso de La Casa Con Libros. Antes de empezar, debo aclarar que el alarmante estado de mi ojo izquierdo no se debe a que me haya negado a hacer la presentación: juro que he venido voluntariamente. Me parece natural que La Zubia sea el primer lugar donde se presente el nuevo libro de Marina, “Piedra que mengua”, puesto que aquí están muchos de sus amigos más cercanos y de sus alumnos, y es aquí además donde desarrolla su vida diaria. Como creo que la conozco un poquito, sé que le horrorizará lo que voy a decir de ella a continuación (te ruego que me perdones), pero no puedo desaprovechar una ocasión como esta: Marina Tapia es una poeta genuina, una joya en un mundo de bisutería, una flor fresca, fragante y viva en un mundo de plástico. Marina es nuestra Emily Dickinson, nuestra Gloria Fuertes, nuestra Gabriela Mistral, nuestra sor Juana Inés de la Cruz. Y, tras unas pocas décadas de existencia, ya se presentan nítidos los principales ejes de su poesía: la naturaleza, el amor y el erotismo, los roles femeninos, la sororidad, el lenguaje, el silencio, la errantía. Pienso que no somos conscientes del privilegio que supone ser coetáneos de Marina, de la fortuna de que viva, enseñe, escriba, pinte, comparta, cocine o irradie cultura aquí, de que nos alegre y nos conforte, de que ande entre nosotros, en La Zubia, en Granada, en España.


Como todo lo que es esencial, Marina tiene una presencia muy discreta, menuda, invisible casi: una pequeña fuente, un gorrioncillo que alza el vuelo, una ventana en herradura, una nube ligera en lo alto, el verdor de un pino en una loma, el frescor de cuarzo de una umbría, cualquiera de estas imágenes humildes o de las creadas por Marina basta para que nuestro corazón se esponje. Como la blancura de una paloma torcaz o de una flor de almendro, la poesía de Marina posee diafanidad, un resplandor singular, una dulzura que no sólo es un consuelo, sino un relámpago de vida y de belleza. Y tiene también, a la vez, el espesor y la ligereza natural de la poesía verdadera, de la poesía que merece tal nombre. Creo además que su sentido de la dignidad poética y por supuesto humana, su curiosidad innata y su decirlo todo en voz baja, que la irisación de su sensibilidad es como una fontana que va empapando al lector a medida que se adentra en el bosquecillo armonioso de sus poemas.


Marina encuentra poesía en todas partes, siente la comunión de la vida, vibra con el Cosmos. Marina vive poéticamente, aunque esta pasión la conduzca a la precariedad (algo nada usual en estos tiempos). Marina es una de esas creadoras que, según el Ars Poetica de los pueblos nahuas, “hacían que las palabras se pusieran de pie”. Cuando te sitúas delante de un libro de Marina, te limpias. Es como estar delante de una fuente prístina que acaba de aparecer en un camino árido y polvoriento. En términos de pura transparencia de visión y de oído, pocos la superan. Si poesía es estado de gracia (como en Juan de la Cruz), en Marina se confirma esta acertada definición. Gracias a sus libros, el mundo vuelve a reencantarse. La poesía de Marina explica su amor por la naturaleza, su piedad por el ser humano, su receptividad para el placer de los sentidos, su adoración por la hermosura vivible, por la mística de la materia.



Todos los que habéis leído alguno de sus libros habéis escuchado ese trémolo luminoso, clásico, rítmico, delicado y exacto, sensual y elegante. Uno cree oír en sus versos las vibraciones de la música de las esferas. Pase lo que pase, estoy sinceramente convencido de que las palabras de Marina pervivirán hasta los confines a través del viciado aire del mundo.


Aunque se me pueda acusar de no ser objetivo, tengo clarísimo que cada nueva obra de Marina Tapia es siempre todo un acontecimiento para los que aman la poesía. En “Piedra que mengua”, el volumen que hoy presentamos, con el que ha obtenido en Navarra el premio Ángel Martínez Baigorri y que la revista Librújula ha destacado ya como uno de los mejores libros del año, Marina continúa su camino de exploración y de esencialidad. Es un poemario audaz, cadencioso, escrito en roca viva, en piedra matriz, con una veta mística, un voltaje armonioso y una limpia vibración. Es un reino mineral y telúrico. Una voz geológica, una voz magmática que pinta y roza al lector como se acaricia el pedernal, una voz de cuarzo donde resuenan la belleza y la eternidad. Como dice Pura Fernández en su magnífico prólogo, “las piedras son los huesos de la Tierra, en ellas nos sostenemos, ellas son nuestras garantes”. Puede que sólo amemos lo efímero, lo condenado a marchitarse y a desaparecer, una flor o nuestros seres queridos; puede que nadie ame a una piedra, pero Marina dialoga con la ‘sustancia pétrea’, se fusiona con ella, se siente plenificada por ella. La cohesión temática de los 39 poemas de “Piedra que mengua” se logra mediante un flujo controlado de reflexión y emoción, de transformación y amor, de tiempo y materia, mediante una búsqueda interior de lo atemporal, de lo sagrado, mediante la alternancia de lo sereno y lo trascendente, de la profundidad espiritual que acaricia y la potencia genésica que retumba. A destacar también la versatilidad técnica de la autora, la original forma de titular los poemas -con un verso cualquiera del poema resaltado en negrita-, así como la dimensión simbólica de la obra, con estratos de significado donde Marina entrelaza la naturaleza mineral con la experiencia humana, donde persigue la disolución del ego, como si de una piedra se tratase, desgastándose hasta convertirse en arcilla o en perla.


Como lógicamente es la autora misma la que puede hablar con mayor autoridad y propiedad de su libro, no quiero robaros ni un minuto más de de su propia voz y de su poesía, pero sí me gustaría recordaros que -dadas las particularidades de la edición- estos volúmenes no se pueden conseguir en librerías. De modo que sería aconsejable no desaprovechar la ocasión de haceros, hoy aquí, con algunos de los ejemplares de “Piedra que mengua” antes de que comiencen a ‘menguar’ peligrosamente. Muchas gracias. Marina, cuando quieras.

Ángel Olgoso







sábado, 5 de octubre de 2024

Círculo Literario de la Zubia, presentación y lectura

Ayer, en La Casa Con Libros, nuestro grupo Círculo literario de La Zubia dio a conocer su proyecto y ofreció un pequeño recital. Nuestro agradecimiento a todos l@s amig@s que se acercaron y apoyaron esta iniciativa de sinergias creativas.








miércoles, 2 de octubre de 2024

Círculo Literario de La Zubia

La Zubia comienza a ser un centro magnético para la literatura. Este viernes, a las 20’00 h., se podrá comprobar en la deliciosamente singular Casa con Libros, durante la presentación del proyecto del Círculo Literario, que incluirá lectura abierta de sus miembros (de España, Chile, Puerto Rico y Argentina).