He creado el Blog para compartir mi admiración por este singular escritor español, creador de un mundo propio, poético e inquietante, de una obra que trasciende los límites del género breve, del simbolismo y de la literatura fantástica. (Marina Tapia)

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lunes, 27 de octubre de 2025

III Festival Internacional de Ficción Insólita "Quimeras"

Todo un placer literario, amistoso y nada quimérico estos días en el ‘insólito’ Festival Quimeras de León, en compañía de mi 'hermano' mexicano Alberto Chimal, de mi 'hermano' gaditano Félix Palma y de otras también impagables integrantes de la hermandad de la literatura de imaginación, Elia Barceló, Raquel Castro, Susana Barragués y Arantxa Rochet. Mil gracias a Natalia Álvarez Méndez, a Ana Abello Verano y a Paula Fernández Chamorro por su generosidad, impecable labor organizativa y entrañable conversatorio, así como al fiel y receptivo público y a Marina por las fotos. Una experiencia inolvidable en el Palacio del Conde Luna y hermosos aledaños leoneses. En Youtube se encuentran enlaces a todos los actos de este III Festival Internacional de Ficción Insólita. Os dejo con imágenes de algunos de ellos, con los videos de las dos intervenciones de un servidor:

COLOQUIO CON ÁNGEL OLGOSO "Un mundo de relatos".

Lectura de microrrelatos. VELADA FANTÁSTICA CON ALBERTO CHIMAL, ÁNGEL OLGOSO Y SUSANA BARRAGUÉS SAINZ 

Y con distintos enlaces de prensa:

https://www.heraldodeleon.es/articulo/cultura/festival-quimeras-despliega-fin-semana-literatura-fantastica-palacio-conde-luna/20251024095118054293.html




https://www.diariodeleon.es/cultura/251025/2063956/quimeras-inspira-leon-mejor-ficcion-insolita.html


https://www.lanuevacronica.com/lnc-culturas/alberto-chimal-vivimos-en-mundo-hace-diez-anos-se-habria-considerado-ciencia-ficcion_184747_102.html










https://www.diariodeleon.es/cultura/251017/2063094/quimeras-toman-leon.html

https://ileon.eldiario.es/cultura/vuelve-leon-festival-internacional-ficcion-insolita-encuentros-literarios-fantastico-mitico_1_12691451.html

lunes, 20 de enero de 2025

Dos aproximaciones a "Conjugación"

Agradecido a Miriam Salinas (Argentina) y Marina Tapia (Chile) por estas dos aproximaciones audiovisuales a mi texto “Conjugación”, un microrrelato que el maestro José María Merino siempre ha puesto en sus conferencias como ejemplo del movimiento interno que necesita este género arriesgado y casi instantáneo, que se mueve en el filo de la concisión:

Yo grité. Tú torturabas. Él reía. Nosotros moriremos. Vosotros envejeceréis. Ellos olvidarán.

*‘Relatos Breves con Miriam Salinas’.Cuentos y relatos diarios de menos de 2 minutos.



*“Conjugación”, pintura de Marina Tapia para su Exposición ‘Onírica’.



viernes, 24 de diciembre de 2021

"Cuando despertó, Monterroso todavía estaba allí"

Participo con tres textos en el libro CUANDO DESPERTÓ, MONTERROSO TODAVÍA ESTABA ALLÍ, que recién ha publicado la Editorial Digital EOS VILLA en su Colección Literatura de las Américas. Volumen que es un homenaje al centenario del nacimiento del gran escritor Augusto Monterroso. Microficcionistas hispanoamericanos especialmente invitados, engalanan este libro en reconocimiento a unos de los padres de la brevedad. 512 páginas y 97 autores hacen las delicias de este volumen que se puede disfrutar, con descarga libre y gratuita, en el siguiente enlace:










miércoles, 8 de diciembre de 2021

"Cuenta atrás" en el programa de radio "En su tinta"

El texto de Ángel Olgoso Cuenta atrás (perteneciente al libro de cien microrrelatos La máquina de languidecer) en el programa mexicano de radio En su tinta.




sábado, 25 de septiembre de 2021

"Los ojos" en el programa de radio "En su tinta"

El texto de Ángel Olgoso Los ojos (perteneciente al libro de cien microrrelatos La máquina de languidecer) en el programa mexicano de radio "En su tinta".





domingo, 29 de agosto de 2021

"La máquina de languidecer" por Lilian Haydée Cheruse

Tras las exhaustivas reseñas de otros libros de Ángel Olgoso (Las frutas de la luna, Los demonios del lugar, Breviario negro y Astrolabio), la escritora argentina Lilian H. Cheruse aplica su enriquecedora mirada a los cien microrrelatos de La máquina de languidecer, convirtiendo este acercamiento en un detallado caleidoscopio lleno de matices e impresiones lectoras.
Acompañan esta entrada algunas obras de Jan Fabre, artista belga multidisciplinar, dramaturgo, director de escena, coreógrafo y diseñador.



LA MÁQUINA DE LANGUIDECER 
POR LILIAN HAYDÉE CHERUSE


El título y las citas iniciales son guía del paseo temático abordado por Ángel Olgoso que, con originalidad y extrañeza, convierte los relatos en genuinos exponentes de su pericia prosística. La máquina de languidecer es sinónimo del ser humano al que el escritor desmembra y rearma una y otra vez. Cuerpo y psiquis componen un robot biológico que camina hacia la muerte atravesado por el tiempo y por el dolor. El autor desnuda nuestras debilidades incluyendo con fiereza esa desagradable apariencia psicofísica que nos pasa inadvertida sólo porque somos idénticos espejos unos de otros. El relato Los ojos es un ejemplo de esta afirmación. En éste descubre al otro ser humano que somos: una máquina-monstruo, la que resignificamos como adorable. En Empirismo, el parpadeo de “los ojos” cambia nuestra visión. Esos instantes rítmicos transforman la escena porque según sus palabras el “ mundo es plegadizo”. Al levantar los párpados aparecen el “orden”, la “textura”, el “volumen”, el “nombre”, al bajarlos, todo se disfuma, creando una especie de teoría filosófica. Ese titilar permite ver el cuerpo de modo casi pavoroso.




Los textos abordan diferentes tópicos pero en su estructura narrativa también repiten ese movimiento abre-cierra-transforma. Es un esquema que desarticula la percepción, revierte o invierte el concepto de lo mítico, religioso, histórico o literario como una especie de revelación o al menos una revisión de la existencia. Hay que ver para creer y no todo lo que se ve es. Bellísimas formas líricas ornamentan la simpleza o la complejidad conceptual. La prosa de Angel Olgoso enaltece sus teorías, algunos textos encandilan por ese estilo casi abrupto conque finalizan. Son inesperados, sorprendentes, movilizadores del dolor, del pánico o reflexivos como el caso de Las horas perdidas; Naufragio; Ulises; La larga digestión del dragón de Komodo; Samsara; Danza de espadas; En una exposición; La melancolía de los gigantes. Otros elevan el espíritu ante la perfección y belleza formal, aún a sabiendas del contenido. Me refiero entre otros a El proyecto, La pesca; El golpe maestro del leñador mágico; Un día de campo; La Atlántida, La caja de los truenos; El narval. La enumeración puede seguir pero hay otros parámetros para analizar en ese contexto y que bien se cruzan o alternan con los tópicos mencionados. Por ejemplo Irremediable desarrolla una visión psicosomática donde la descripción va despojando las diferentes “capas” que componen nuestro cuerpo y que constituyen las partes de la anatomía humana. Desviste al hombre, primero le quita la epidermis y sigue así sucesivamente arrebatándolo de afuera hacia el interior hasta reducirlo magistralmente a la nada como si fuera una ilusión óptica anclada en la obsesión de la culpa. En Los ojos repite este esquema pero desde la ruptura de la belleza y por qué no del amor? Esa disección se repite en De coleópteros y firmamentos, Hispania I. En Mi sombra, el personaje se fagocita. Su creatividad vuelve imperdible esas descripciones que desmembran al hombre.





El tiempo ronda en las páginas como un círculo, una hilera de sucesos o el final de la vida, la crítica social, en otros. Todos inmersos en la materia, la existencia y el adolecer de esa máquina finita, esa máquina reveladora que corroe conceptualmente todo el trayecto de esta obra. A veces, mutan diferentes versiones del mundo, en otros conviven, es el espacio que define dónde y cómo. Mi mirada desde “La Máquina…” nace del frutado mordisco sensorial para que la emoción sea conductora de este análisis. Me explayo en aquellos que han enaltecido la belleza de la palabra. Destaco desde esa arista y convocado por el mito a La Atlántida, un breve texto que invita al disfrute. Ese fantástico escenario fluye desde el ordenamiento perfecto de las oraciones que in crescendo nos envuelven en ese clima de ciudad deseada, perdida, soñada... Los sintagmas reproducen la misma "policromía" que Angel promueve con el propio uso del mismo vocablo introducido en el relato. Pintamos en el aire por la asociación con el color que emiten los términos ribeteados de leyenda, de detalles arquitectónicos antiguos o por la mención de metales nobles o de pedrería preciosa. Esa suma de recursos estilísticos nos transporta a una "visión de tiempo y misterio", de riqueza perdida. La mención del término “lame” genera un movimiento del mar y entonces lo vemos acariciando, ondeando entre las construcciones. Dice “…lame el musgo" y el texto excita la imaginación. Un único vocablo provoca esa catarata lúdica, el baño de los objetos con el roce del agua. A medida que transcurren las descripciones queda en el aire la resonancia de lo irrepetible y perdido, de la riqueza y exaltación que emiten los sintagmas como “color ámbar”, “labrada en jade”, “pan de oro”, “alabastros”, “palacio...” hasta que el texto cierra el descubrimiento de esta diadema fabulosa con un anatema: el arqueólogo no podrá revelarlo jamás. Sigue el mito en Ulises con una inversión de la historia de Troya. Perspectiva: el peligro de morir se cierne desde el nacimiento como una “espada de Damocles”. Junto al mito acompañan el tiempo y dolor la Danza de espadas donde juega con las cartas y el propio destino. El tiempo se vuelve eje en Las horas perdidas: una suma de leyendas con valoración temporal.




También el mito en La caja de los truenos. Una especie de caja de Pandora pero exquisitamente enjoyada con una “traba turquí” como expresa el autor. Una metáfora envuelta en un regalo atrapante. Una envase con una traba, un cierre que le dará esplendor a la historia que pende de las manos de un pequeño huérfano. La palabra fluye y atrapa la curiosidad. El inocente abrirá esa tapa y develará el misterio? Si eso sucede, seguramente se "desatará" la línea de los años y el caos se producirá en el mundo. La prosa poética narra como leyenda y juega con la actitud de un infante dispuesto a mirar dentro de esa " cajita de madera", esa pausa de supuesto atrevimiento es la que inmoviliza el devenir. Allí dentro está el secreto del tiempo...todos queremos abrirla y cerrarla al unísono y el niño está a punto de cumplir nuestro deseo, aunque Olgoso nos prevenga...

Refiriéndonos también a las leyendas nos detenemos en El lobo viejo de las desgracias: una sátira sobre historias de fantasmas pero que en definitiva revela el avieso comportamiento de las inmobiliarias. Es decir que también adolecemos por estar atrapados en el sistema.




La literatura y el escritor presentes en Los Rivales: son Cervantes y Shakespeare en un duelo permanente sobre la paternidad de la genialidad literaria o La pesca: bellísimas imágenes dando forma a un texto-metáfora del fenómeno creativo.

En 237 fragmentos de metralla una enceguecedora escena de guerra y un homenaje a Hemingway. El otro Borges hace honor al humor y picardía del gran escritor invirtiendo su realidad física. El último lector es un abordaje testimonial del poder del estado que busca la sumisión del lector, del pueblo en la ignorancia.

Buenos propósitos: La lucha del escritor con sus lectores. La condena con Kafka protagonista y el eje puesto en “la ley”, tema de la obra kafkiana que atrapa al propio escritor-personaje. El purgatorio: una humorada negra sobre el escritor. Crimen Perfecto: donde otra vez el escritor es blanco del lector.

Las religiones toman su puesto en: El proyecto, una simbólica creación del mundo bíblico pero con un final diferente; aquí la versión del hombre deberá reprogramarse. Sus enumeraciones realizan un “desplegado” de elementos disociados pero concatenados unos con otros. La diversidad conforma el planeta en una sinfonía de palabras poéticas. Ultima cena ofrece una mirada reveladora, una inversión del evangelio de este singular pasaje de la fe. Il giardino segreto: la otra cara, el reverso de la supuesta vida mística de un claustro de monjas de clausura. El horror y la perversidad se repetirán en otros textos, como en El juicio o Escenas de burdel.




El tiempo y la religión presentes en Samsara: el perpetuo vórtice de la reencarnación acecha. La prosa es un mecanismo en movimiento que troca los escenarios y acusa los dolorosos estados del hombre que fue ñu y muta de forma una y otra vez sin escapar de ese destino de prisionero. Todo sucede como si fuera un cambio de la vestimenta detrás del escenario de un teatro. El texto interroga: ¿qué culpa, que karma lo persigue? Despierta similar desasosiego y angustia que aquel relato de "...Sísifo" donde el desdichado perseguido, gira alrededor de la torre sin detenerse para evitar al asesino. El ñu en "perpetuo vórtice" nos sorprenderá cuando nos observe desde la piel de un cocodrilo. En qué hombre retornará a la vida? Esos ojos vivaces y acorralados quedarán grabados en nuestra imaginación…
El tiempo cíclico se hace presente en El golpe maestro del leñador mágico: un hermoso escenario sobre el fin de la civilización, de ese anunciado apocalipsis. La palabra encarna un mágico panel de imágenes y enumeraciones en tropel pero que, ordenadas, suman las instancias, los objetos, la naturaleza, la historia vivencial y la civilización hasta que nada queda y desaparece como una mortaja planetaria. El uso de sinestesias dispara el “desorden aluvial” con sustantivos: “…huracanes”, sintagmas “… cuartetos para violonchelos de Bach…frases poéticas: “…cuerpos desnudos tan blancos como nevada en un lecho…”, comparaciones: “…todo resplandece como hilillos de savia extraída de un millón de hojas tiernas que corrieron a perderse”, . En este texto, al igual que en el Proyecto, el planeta reiniciará su ciclo. En el primero será de la mano de un niño que modela el mundo en arcilla, aquí, en El golpe maestro del leñador mágico, a partir del último hombre viejo. Todo vuelve a comenzar, dice textualmente: “…cráneo vacío y roto del último hombre comenzaron a brotar grandes hierbas”. Las enumeraciones exaltan el poder artesanal del escritor.




Las debilidades humanas están presentes en La larga digestión del dragón de Komodo: una conmovedora historia donde con una mirada hacia atrás el hombre recuerda al niño que fue y siente los golpes de un padre insensible “…como un chasquido que se escucha cada vez que un padre se quita el cinturón…”; El misántropo; Pueblo chico, infierno grande. También acompañados de personificaciones: Modestos aquelarres, La melancolía de los gigantes, Naufragio, Los trabajos del carnicero. Respecto a las creencias cito En una exposición, Hispania I, De coleópteros y firmamentos o El emisario.




Sobre el amor apunto Un día de campo con el tiempo como eje. Una extraña contraposición entre la dinámica amorosa y un ejército en posición estática, en un escenario inmóvil. Tesoros con el tiempo perdido. El narval al sentimiento amoroso y la indiferencia narrada en una atmósfera fantástica que se extiende por todo el relato como un “alud de agua marina”. La aparición del unicornio agrega otra metáfora más: su cuerno es una daga que traspasa el corazón. Persistencia: el amor perpetuo, belleza y terror contrapuestos. Mensaje secreto: El instante de la muerte y un amor narrado con el más puro de los lenguajes. Lamelibranquios: un escenario marino, una pantalla traslúcida y líquida donde no faltan “anémonas, coral, blenios, anguilas, erizos, bosques de quelpos”. El narrador llega al fondo del limo y encuentra un campo extraño de moluscos bivalvos y se abre en ese espacio una delicado descripción de la formación del órgano femenino. Un homenaje a su esencia. No hay torpeza, sí, una delicada y descriptiva interpretación de esa genitalidad y su descripción anatómica como esencia del erotismo, del sexo y del amor.

En "La Máquina..." hay textos atravesados por el tránsito inexorable y salpicados por otros tópicos que suman al andar sufrientes como Vidas privadas, Reconciliación o El sudor de las estatuas. Relatos que expresan aspectos como la timidez. La vergüenza es tan fuerte que sobrevive como una jugarreta perversa. En Vidas privadas la historia del mundo desde la hostilidad y la muerte, en Reconciliación el amor hace que una piedra viva. Puntualidad: un brevísimo texto y una descripción con resonancias misteriosas. Es el pulso muerto de la ciudad bajo el pantano, dice Olgoso "...helado como una pena.." En algunos textos puede que el cuerpo sufra mutilaciones. En Quauhxicalli las descripciones generan horror y pavor.




El destino y el tiempo van de la mano en La travesía o en el relato imaginativo de El colibrí del instante donde el padre puede sentir que un "parpadeo" salvó a su hijo. Destino es sinónimo de responsabilidad y dolor. Esa manifestación de pesar puede presentarse desde las realidades espaciales del sueño, del cuento o de la vida.

La derrota: el destino puede tomar la forma de una persecución constante que no da tregua a la felicidad ni aún en los cuentos y leyendas. En Contrapeso la narración va del sueño a la realidad. Los dientes del tiempo: la historia pasa de la realidad al sueño. Al igual que en Contrapeso el clima es de una presión insoportable y la carga emocional agobia. El libro es un drama teatral con tantas escenas como textos lo componen. Este desguace psíquico, sentimental y físico constituyen las partes del ser humano que no puede escapar de su designio. En Teatro de la eternidad hay un anfiteatro del más allá. Una irónica versión del Paraíso donde los muertos se agrupan según la religión profesada. La humorada remata con un final satírico.




Desde el Teatro de la eternidad hasta Los peligros de la ambición punza el dolor existencial y la ironía aumenta ese sufrimiento. Ángel apuesta a su batería de conocimientos y entonces el hombre revive aquellos dioses y/o semidioses. Un mélange mitológico pertenece a este mundo de seres-mito donde la ironía a través de la gramática juega al final con un guiño entre narrador y lector. El juego gramatical reaparece en Conjugación: seis verbos para la terrible historia del hombre y la hostilidad. En Hábitat: los verbos replican su acción como si fueran golpes en los eslabones de la cadena hereditaria. En este caso, con el patrón de la violencia.

El terror puede que se geste desde la inocencia contrapuesta a la figura del asesino (sea o no una personificación), caso El demonio de Bengala donde el tigre mira al niño para arrastrarlo con sus garras. Puede que genere horror contra belleza como sucede en Diadema en tu cabello.




La bañera: ¿Muerte o fascinante desaparición en este extraño texto? La muerte se agazapa en el baño de inmersión. Es una escena casi onírica que arranca en el último acto de una vida. Algo "toma" al hombre mientras goza del masaje del agua, del placer de reposo, el relax de la posición horizontal y el volumen líquido que sube hasta sus hombros. La narración recrea una variedad de sensaciones que percibe el cuerpo laxo. La descripción del baño es cinematográfica, táctil, teatral. Vemos, sentimos y tocamos. La escena nos invita a entrar en él, “...la grávida sensación de deriva en el agua jabonosa…que poco a poco tu piel se va acomodando a la blancura de la bañera, a sus curvas, a sus bordes…”. Luego, la palabra se desplazará sobre esa mujer que, desnuda, avanzará sobre su cuerpo e inesperadamente se precipitará el final, estará ella y no él.

El gigante, da forma a un mito olgosiano con la noche en la superficie de la Sierra Nevada.

La dinámica del tiempo y los espacios paralelos, claves en Angel Olgoso, se acentúa en Claroscuros donde interactúan creando esa atmósfera extraña en una escena de sexo duro donde a veces el personaje es protagonista y personaje de la película, otras, es el esposo en su domicilio y suma al público del cine como parte de esta mixtura dinámica de espacios contiguos. Visión cinematográfica y onírica, paso de un espacio a otro.

La muerte recorre muchos de los textos, ejemplifico con Manos que ven: una representación del mito de las tres viejas del tiempo que hilvanan la muerte. Avatar, La planicie con una visión onírica desde la muerte, Suicida, Sortes biblicae, El ángel, Cuando la tierra se convierta en una tarde de domingo en los suburbios.




Otros temas: Las moscas, una teoría sobre los pensamientos. Cuadridimensional, una dinámica descripción de la evolución humana. Destaco tres textos donde los recursos formales se desarrollan como una escalada de párrafos con sus propios conceptos conformando nudos encadenados, no es casual que uno se titule así: Nudos. Estructura semejante desarrolla en Sortes biblicae paradoja satírica o en Hábitat. En Cerco a la bella durmiente: sátira homenaje a los cuentos clásicos donde esos “nudos” se corresponden con preguntas.

Hay relatos donde cuentan los opuestos semánticos,  como si respondieran de alguna manera al título del relato Enantiodromia. En ellos hay un juego de opuestos, que puede ser vida y muerte. La estética repite ese esquema: la belleza formal versus las sensaciones de horror o pesada carga emocional. Veamos:

Enantiodromia- Según Heráclito: “el juego de los opuestos en el devenir”. “Todo lo que es, pasa a su contrario”. Podría decirse que este cuento onírico o mágico recrea tal devenir. Aquí los seres humanos asumen los roles milenarios de la historia. Ejemplos: una prostituta sagrada de Tánit, el rey Sijón de los cananeos, Guelfos y gobelinos en guerra o un guerrero nubio de Ramsés II. Un listado de personajes del pasado que vuelven al presente. Finaliza el texto con un sorpresivo vuelco: ahora es el propio narrador la víctima anónima de un accionar luctuoso. 

El horror está presente y esa significación de opuestos se reitera en textos siguientes incluso con forma de paradoja. Veamos: Intercambio, el narrador que dio la mano, se quedó con la mano de un muerto (vivo-muerto). El emperador ermitaño: El emperador chino vive como un asceta. Él “no ve ni oye las vanidades del mundo” pero la eternidad no le traerá el paraíso sino que le quitará la vista y el oído. La otra "vida" a la que aspira es realmente la "muerte paradojal". Los peligros de la ambición: un escritor sediento de reconocimiento busca la inmortalidad literaria. Imágenes como “estela vítrea de una nube al ras de la tierra” elevan poéticamente el texto. El personaje convoca a los clásicos y recibe un escarmiento fatal. Aquí se oponen inmortalidad vs. mortalidad como una paradoja. Posibles enormidades latentes: un niño nace con particularidades humanoides diferentes (normal-anormal).




Dentro de esta Máquina de pesares aparece Caballería volante, tan original como el Quijote. Aquí los molinos de viento son los psicofármacos que como mágicas muletas nos acompañan a sobrevivir con menos dolor. Los nombres de las medicaciones aparecen como gigantes caballerescos. Se yerguen como una creación humorística sin desperdicio. Estos últimos relatos son como epílogos que vuelven sobre los temas anteriores sin perder originalidad. Aborda también el tema de las parejas y el sexo, donde la relación amorosa se sitúa como una tortura de uno sobre el otro: Nictálope, un texto onírico donde ella puede ser "repulsivamente hermosa" y desangrar a su pareja. Doxografia que expone el rol de la mujer como ser sufriente en el escenario erótico. Sobre el mismo tema titula otros relatos: Amante empedernida, Insomnio. En De las limitaciones: las imágenes visuales recrean otra versión humanoide donde las vísceras y el resto de la anatomía se vuelve translúcida y bella con una ambientación estética gracias a la maestría de artesano del escritor. Son cuerpos y almas opuestos a la visión del hombre-máquina creado en esta obra. La conclusión estalla como una cita bíblica: la versión humana delicada y pura no pudo sostenerse debido a la seducción femenina. Ese galanteo de mujer destruye la supervivencia de esa especie alternativa. La decepción amorosa es tema en Escritura secreta al igual que en Orfelinato de las estaciones. La sensación de carga y tortura también se inmiscuye en la relación con el prójimo, como si el otro fuera un objeto enemigo (El prójimo). La muerte gana un nuevo espacio con Mutación es decir el regreso a la cualidad de polvo. Insiste en Una excursión con un grupo de absolutamente nadie, un magnífico recorrido por el planeta que se gesta post muerte.




También hace gala del humor en El futuro pertenece a nuestro alumnado o en La expectativa. Amanecer para los ciegos nocturnos es un abanico imaginario al que le agrega una chispa de humor.

Algunos argumentos posibilitan ese vuelo poético donde imágenes, sensaciones, metáfora y algunas enumeraciones se confabulan en la creación estilística. Menciono en este sentido La fortaleza donde la existencia es la imagen de uno en el recuerdo del otro, el poder de la memoria, el proceso psíquico que nos trae el duelo cuando el otro muere y uno muere en él. Simbiosis: como en un celuloide onírico pasa la historia antigua sobre el lector. Bramador de viento donde la soledad o la cárcel, es decir el silencio permite ver la naturaleza envuelta en paisajes sensoriales. Umbrales: una apertura a distintos escenarios donde aparecen sus típicas enumeraciones, como también Puerta de la multitud de maravillas donde cada una de las aberturas es la entrada a un escénico mundo de fantasías, leyendas y mitos.




La máquina de languidecer es el libro de la herida y del desgarro. Sus textos vivan la magia y la extrañeza. La prosa construye belleza en cada frase, cada reflexión, cada testimonio, en cada gota de espanto y horror enalteciendo los argumentos.

Cierra con Subir abajo, un broche final de esa adolescencia mortal, del destino cantado, de la curva biológica. Un micro que resalta la ternura del niño y la vuelta atrás del hombre viejo que baja la cuesta. Esa inocencia que persiste como un grito que estalla sobre el hombre manchado. Compruebo en la diversidad de este mundo olgosiano original, acogedor y misterioso, cuánta imperfección hay en la especie humana. El reloj interior es la conciencia de ese poder temporal que inexorable provocará un devenir en polvo. No hay esperanzas sobre la constitución de otra máquina mejor porque las ambiciones y debilidades provocarán la propia autoeliminación en el camino del universo. La Máquina anda, autodefine, convoca y transpira.




LILIAN HAYDEE CHERUSE

Profesora en Letras, escritora y gestora cultural. Posgrado Internacional en Cultura y Comunicación (FLACSO). Ex Directora General de la Comisión de Cultura y Educación Concejo Municipal Rosario. Participación en programas radiales, televisivos y en forma digital por medio de revistas, entrevistas y Canal TV +, en  eventos literarios como  AEN,  SADE San Pedro-Baradero, otros. Colaboró en Programa “El Concejo + la gente”, CableHogar, Canal 4 de Rosario.  2007 Diploma por labor cultural otorgó Movimiento Cultural Rosarino. 2010  Diploma de Honor por  labor Cultural e Interés Municipal del libro “Lilian Escribe”, otorgó  Concejo Municipal Rosario. 2019 Premio Madre Selva otorgó Medios TV+ como escritora y aporte cultural. 2019 Interés Municipal por “Vueltas Locas”, narrativa y “El cometa tiene un secreto”, infantil. Autora de reseñas y prólogos. Participó en Antologías, entre las que se cuenta Hispanoamericana de Microficción En Pequeño Formato (julio 2021). Ganadora 1 Concurso Infantil “Felices porque sí” con el libro Infantil “El avión Celeste” (julio 2021). Próxima publicación digital en septiembre 2021 de Eos editorial del libro “Bitácora de Cielos (Seis Narradoras del Norte Bonaerense)”.


jueves, 17 de junio de 2021

"Conjugación" en La Internacional Microcuentista

La Internacional Microcuentista ha organizado una Semana de protesta del 14 al 19 de junio de 2021. Entre los primeros microrrelatos sobre política, resistencia y activismo hay textos de Eduardo Galeano (Dicen las paredes), Ángel Olgoso (Conjugación) y Luisa Valenzuela (Este tipo es una mina).







sábado, 28 de noviembre de 2020

Microrrelatos en La salamandra ebria

La nueva revista cultural La salamandra ebria acaba de publicar en su primer número una selección de microrrelatos de Ángel Olgoso. Dirigida por Daniel Bernal Suárez, esta exquisita publicación electrónica se edita en Santa Cruz de Tenerife y es de periodicidad trimestral. 
 
 




CONJUGACIÓN


Yo grité. Tú torturabas. El reía. Nosotros moriremos. Vosotros envejeceréis. Ellos olvidarán.




ESPACIO


Escribí un relato de tres líneas y en la vastedad de su espacio vivieron cómodos un elefante de los matorrales, varias pirámides, un grupo de ballenas azules con su océano frecuentado por los albatros y los huracanes, y un agujero negro devorador de galaxias.

Escribí una novela de trescientas páginas y no cabía ni un alfiler, todo se hacinaba en aquella sórdida ratonera, había codazos y campos minados, multitudes errantes que morían y volvían a nacer, cargamentos extraviados, hechos que se enroscaban y desenroscaban como una tenia infinita, los temas eran desangrados a conciencia en busca de la última gota, no prosperaba el aire fresco, se sucedían peligrosas estampidas formadas por miles de detalles intrascendentes, el piso de este caos ubicuo y sofocador estaba cubierto con el aserrín de los mismos pensamientos molidos una y otra vez, los árboles eran genealógicos, los lugares, comunes, y las palabras pesados balines de plomo que se amontonaban implacablemente sobre el lector agónico hasta enterrarlo.





LA MELANCOLÍA DE LOS GIGANTES


Sin compasión, hunde la hoja de su arma en el centro de mi cuerpo indefenso. No hubo provocación alguna por mi parte. Una ira ciega alienta cada tajo, cada incisión arbitraria y salvaje de la carne. Los míos dijeron que no opusiera resistencia, que ello involucraría a los demás en nuevos peligros. El, mientras tanto, profundiza la herida. Qué puedo hacer yo ante quien contraría de ese modo la ley natural sino sentir una vaga tristeza y esperar aquí, bajo el camino de estrellas, la bárbara amputación final, el momento en que me desplome sin más quejidos que los de mis frondosas ramas al golpear agonizando contra el suelo.




SAMSARA


Soy un ñu. Me persiguen, incansables, las hienas. Siento el primer mordisco y los ataques sucesivos. Mientras me están comiendo vivo y se acercan ya buitres y carabús, en el instante exacto de la muerte, me deslizo inexplicablemente dentro del cuerpo de una india tolteca que va a ser inmolada en el altar de los sacrificios. Muero y vuelvo a revivir en las formas de un condenado ante un pelotón centroeuropeo de fusilamiento. Esta es una situación, huelga decirlo, deprimente. Una vez pasada la ilusión de la novedad, el ciclo de las reencarnaciones -arbitrarias, maliciosas, extemporáneas- se convierte en un estigma insoportable. Abismado en este perpetuo vórtice, apenas he conocido el esparcimiento. Fui, sin ir más lejos, peón en las Pirámides, en la Gran Muralla, en Machupichu y en la Basílica de san Pedro. No es gratuito afirmar que, a estas alturas, mi conciencia y mis miembros se hallan en un estado de escarnecimiento y extenuación indecibles. Ahora, aquí, en esta taberna turística ecuatorial, arrojo mis mudas zozobras justo sobre vuestras cabezas: soy ese cocodrilo que cuelga del techo y os mira.



PERSPECTIVA


En la habitación del hospital el padre contempla, por primera vez y con infinita dulzura, a su hijo recién nacido. Es hermoso, de una inocencia irradiadora, rozagante. El padre nota cómo una corriente de júbilo asciende desde algún lugar de su interior y amenaza con desbordarse y reventar cada grieta hasta que levanta un poco los ojos y ve, bajo el techo, levitando pacientemente, con esos acerados destellos de sus filos, cientos de espadas de Damocles que cuelgan justo sobre el cuerpecito de su hijo. Vuelve la cabeza hacia su mujer y sabe al instante que ella lo sabe, pero ninguno dice nada.




OBCECACIÓN



El lavador de arenas auríferas se afana enérgicamente con la pala y el cedazo, canaliza el agua, escarba a conciencia en el lecho del río, silba, canturrea gozoso, preso de una actividad efervescente, ajeno a la ausencia inequívoca y absoluta de oro, de palas, de cedazos, de río y de agua en el desolado centro de aquella remota estepa desértica.





DANZA DE ESPADAS


Tras blandir su espada flamígera contra Adán y Eva, el ángel del Paraíso la hunde en la roca dispuesta expresamente para que el rey Arturo, más tarde, desclave Excalibur. Esta torpeza del ángel, su imprecisión cronológica y topográfica, desencadena deplorables espectáculos: la espada Muérdago -única que puede hacerlo- no acierta a matar al gigante Balder, para regocijo del monstruo; la espada que pende sobre la cabeza de Damocles, sostenida sólo por una fina crin de caballo, se precipita fatalmente; Roldán no encuentra por ningún lado su espada Durandarte y, pese a la previsible humillación, se defiende a bofetadas del enorme ejército que lo reduce al instante en los Pirineos; a falta de la mágica y temible espada que perteneció a su padre, Sigfrido se esfuerza en atravesar al dragón Fafnir con una Tizona de plástico, lo cual le acarrea no pocas burlas del gremio de animales mitológicos; y lo que es peor, no llega a mis manos ese as de espadas que necesito desesperadamente para ganar el juego en el que, esta noche, he apostado mi vida.




LAMELIBRANQUIOS


Eres buscador de perlas en un mar subtropical. Buceas hoy a mayor profundidad, más allá de la barrera del arrecife de coral. Anémonas. Blenios dentados. Anguilas-jardín. Erizos. Peces arlequines. Bosque de quelpos. Descubres regocijado un vastísimo criadero natural. Semienterradas en el fondo limoso, las conchas cubren por entero la pradera submarina. Blandes el cuchillo, lo introduces con habilidad entre los bordes sellados de uno de los moluscos bivalvos y haces palanca. Contemplas entonces atónito, a través de la turbia luz, el sexo femenino que se aloja en su interior, su palpitante morfología venusina, sus labios abultados, el vello crespo sombreando el contorno, su fresita retráctil, sus repliegues de cresta de gallo, ababosados, salidizos, pultáceos. Abres otra concha. Y otra. En aquel delirante criadero de las profundidades, acunados por las aguas madres, todos los lamelibranquios cobijan un sexo con vida propia, encarnado, de contacto mucilaginoso, ciliado, como un pequeño hocico mostachudo y acuoso. Incrédulo aún, sientes cierto escalofrío cuando alcanzas a calibrar la peculiaridad del lugar.





MACAO


Llueve. Llueve a cántaros. Llueve a cántaros sobre nuestra ciudad. Llueve a cántaros sobre nuestra ciudad como nunca antes se ha conocido. Los cántaros, con un estrépito ensordecedor, disonante, apocalíptico, se hacen añicos en los tejados, la calzada, las aceras. En instantes, el seco diluvio de pesadas vasijas voladoras ha oscurecido el día como un eclipse táctil y mortífero, causando destrozos sin cuento. Las bajas entre los desprevenidos y aterrorizados transeúntes son ya incalculables.





LA DERROTA


Para qué huir de ella. No puedes guardarte ni escapar. Antepone tu persecución a toda otra idea. Más pronto o más tarde, a la menor oportunidad, te atrapará. Con paso poderoso, como una sombra leonada, buscará hasta encontrarte. De nada te sirven la Capa de Invisibilidad y su caperuza cubierta de rocío, las Botas de Siete Leguas con las que corres treinta y dos veces más rápido que el más veloz de los hombres, la Hierba de Glauco que hace saltar las cerraduras de todas las puertas, el Tapete de Rolando que te permite convocar cualquier alimento que desees, la Flor Mágica capaz de colorear y perfumar cada una de tus desdichas. De nada te servirán cuando ella -ávida, arrogante, burlona- cierre los caminos y te cerque con infalible celeridad. Puede que llegue sin aliento -es vieja y seca-, que su jadeo delate lo agotador de la incesante tarea que la ocupa desde siempre, pero no puedes albergar dudas sobre el desenlace.


sábado, 17 de octubre de 2020

PequeFicciones

Ángel Olgoso participa con un texto en PequeFicciones, antología de microrrelatos que aspira a aliviar un poco el confinamiento de los niños de Hispanoamérica. La ha publicado Parafernalia, y la han compilado Manolo Ortiz Soto y Chris Morales con autores de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, España, Honduras, Marruecos, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Venezuela.

Os dejo con el enlace de descarga del volumen completo y con el texto de Ángel.

LINK de descarga: https://www.parafernalia.org/pequeficciones/

 

 


SED DE CUENTOS

(Ángel Olgoso)

 

Me pidió un cuento y le conté la historia del niño glotón que tras la papilla se comió el plato, tras la mesa se comió la casa, tras la ciudad se comió los terrones de azúcar moreno de las montañas, tras beberse los océanos se tragó de un bocado el panecillo del planeta con su copete de helado, tras la macedonia del Sistema Solar engulló la ensaimada de las galaxias y el tazón de leche con canela de las nebulosas, tras los cascabillos garrapiñados de los meteoros se zampó el almíbar ardiente de las estrellas, tras la materia oscura con su punto de picante rebañó los restos ya fríos del universo, pero ni todo ese glorioso festín bastó para saciarlo. Esa noche no quiso otro biberón.

Cada noche de los siguientes años me pidió un cuento: con unos, la fiebre desapareció, durmió a cuerpo de rey, no tuvo pesadillas con el colegio o me sonrió como a un perro fiel tendido a su lado; con otros, le tuve que dejar la lucecita encendida, lloró añorando a su madre o se mantuvo bien arropado.

Un buen día, él creció y creció y, en razón de las circunstancias, ahora es él quien me lava y me viste, quien me peina y me arropa, quien me besa en la mejilla, y yo el que balbuceando, contemplándolo con aire de súplica y fervorosa gratitud, le pide un cuento, le pide que me sorprenda cada noche con la fascinación que procura el asombro.


sábado, 11 de julio de 2020

Relatos en la revista Letras de Chile

Por mediación de su director, el escritor chileno Diego Muñoz Valenzuela, Ángel Olgoso publica una brevísima selección de relatos en la prestigiosa revista Letras de Chile.





domingo, 7 de abril de 2019

Los pescadores de perlas

Ángel Olgoso participa en Los pescadores de perlas. Los microrrelatos de Quimera con tres textos que escapan en cierta medida a los límites del género: Nebulosa Rho OphDe masticatione mortuorumEspléndida teoría física que nos explica la aurora boreal por el reflejo de los arenques, todos pertenecientes a su libro Breviario negro. La antología, coordinada por Ginés S. Cutillas y publicada por Montesinos, recoge los relatos publicados en dicha sección de la revista Quimera: ochenta autores, españoles e hispanoamericanos, consagrados y emergentes, que ofrecen un completo muestrario del texto breve actual. Reproducimos a continuación dos de los relatos de Ángel.



domingo, 30 de septiembre de 2018

El proceso de monstruificación en microrrelatos de Ángel Olgoso

Traemos hoy este este extraordinario trabajo sobre los microrrelatos de Ángel. Su autora, Roxana Guadalupe Herrera Álvarez, es profesora de Literatura hispanoamericana, Narrativa y Teoría de la literatura en la Universidad de São José do Rio Preto (São Paulo) y especialista en literatura fantástica, cuento y minicuento.
Las inquietantes ilustraciones son obra del precursor del expresionismo Alfred Kubin, escritor y artista austriaco por el que Ángel siempre ha sentido predilección.

domingo, 8 de abril de 2018

Los microrrelatos de Ángel Olgoso, por Roxana Herrera

Roxana Guadalupe Herrera Álvarez, profesora de Literatura hispanoamericana, Narrativa y Teoría de la literatura en la Universidad de São José do Rio Preto (São Paulo), es especialista en literatura fantástica, cuento y minicuento. 
En su trabajo de 2014 Um estudo do fantástico contemporâneo espanhol: contos e minicontos de Cristina Fernández Cubas, José María Merino y Ángel Olgoso, espiga algunos aspectos de la literatura brevísima de Ángel. Completamos la entrada con los dos textos en los que se centra, Samsara y El demonio de Bengala, más los audios de los mismos por Roberto Martínez Mancebo.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Booktrailer de Astrolabio


En 2014, el escritor Jesús Cano realizó este hermoso booktrailer de Astrolabio. Unos meses antes, el libro de Ángel había sido publicado en formato digital por la editorial granadina Transbook, para cuya página el mismo Jesús Cano entrevistó a Olgoso. A continuación del video reproduzco el diálogo, con algunas ilustraciones de Santiago Caruso.

viernes, 20 de octubre de 2017

Cómo escribir un microrrelato



Ana María Shua, la más destacada cultivadora del microrrelato en lengua castellana, acaba de publicar en Alba Editorial un libro didáctico, Cómo escribir un microrrelato. En él usa uno de los textos de Ángel Olgoso (Océanos de ceniza) como ejemplo para "tener una alta idea de lo que se puede lograr en un formato intermedio, ni largo ni brevísimo", calificándolo de "texto poético y misterioso que nos ofrece un concepto de narratividad muy especial".

domingo, 5 de marzo de 2017

El baile de los silenos

El baile de los silenos, el blog del profesor y magnífico escritor Antonio Serrano Cueto, se hace eco hoy del nacimiento de este blog. Antonio y Ángel presentaron juntos en la Biblioteca de Andalucía de Granada la interesantísima antología Después de Troya. Microrrelatos hispánicos de tradición clásica (Menoscuarto) el 19 de mayo de 2015. 




Y en su libro París en corto, "un mosaico de relatos donde nada es lo que parece, de los que surge un París insólito, menos conocido para el viajero pero igualmente fascinante, una ciudad inquietante y seductora a partes iguales", Antonio Serrano Cueto incluye el siguiente texto:



EL DUELO

A Ángel Olgoso

Sus padrinos han elegido una parcela umbría del bosque de Vincennes. La hojarasca cubre el suelo en la mañana fijada en el calendario. El Hombre Rebelde, sobrio incluso en lo imprescindible, apenas desayuna. Está algo deprimido y le sudan las manos. En cambio, el Filósofo Marxista toma varios de esos cafés minúsculos que beben los parisinos con excesiva liturgia, acompañado de un croissant con mantequilla, y luego se entrega al placer humeante de su pipa. Poco después dos vehículos se detienen en el límite del bosque y sendos grupos de hombres con semblante grave descienden, consultan sus relojes, caminan hacia el punto de encuentro. Comienza a llover sobre París, o quizá llueva únicamente sobre la arboleda que acoge este trance existencialista. Los padrinos revisan las pistolas, recuerdan las normas elementales del duelo, colocan a los contendientes espalda contra espalda y se retiran de la línea de fuego. Veinte pasos separan las diestras firmes que empuñan las armas. La lluvia contiene la respiración en ese instante supremo.

Mientras fuma después del desayuno, el Filósofo Marxista pagaría cuanto fuese necesario para que aconteciera esa cita lluviosa en el bosque de Vincennes y que el corazón del Hombre Rebelde dejase de latir traspasado por su bala certera. Pero la historia es insobornable y tiene reservada para el Hombre Rebelde otra cita, esta vez mortífera, en una carretera de Villeblerin.

(Antonio Serrano Cueto, París en corto, Valparaíso Ediciones)